
Que espléndido día, el viento sopla y mis oídos apenas sienten el ruido, despacio muy despacio acaricia mi piel, tan lento.. como como cuando papá encendía la fogata en la montaña, que días! que sueños! que aventuras y que destello.
Como un día de hoy fue cuando corté una rosa en ese jardín tan asombroso que dejaba anonadados a todos los vecinos. Cuando somos pequeños todo es perfecto, tan ingenuos y tan fáciles de sorprender, el mundo debería tener una mentalidad así, todo sería magia y esperanzas.. Como cuando mi vecina plantó esas semillas en cuya tierra todos decían que era infértil, inservible, pero ella confió en los milagros, con mucho esfuerzo pasó día a día cuidando de ellas, regándolas, cantándoles en sus días alegres y contándoles historias en sus tristezas, jamás las dejó solas..Aunque todos al pasar la miraban con lástima y susurrando lo loca que se veía, la perdida de tiempo que hacía en ese jardín que no tenía futuro alguno, hasta que un día normal como cualquier otro vió el fruto de sus logros, el milagro del sudor de su frente, nació nueva vida..¡El primer brote, una hermosa y pequeña hoja! media menos de 1 centímetro, pero para ella fue mas que suficiente para saber que todo había valido la pena, cada segundo gastado tomaba sentido.. porque no hay esfuerzo sin recompensa...
La gente puede hablar, puede susurrar, puede opinar, pero nunca sabrá lo que hay en realidad si no toma la iniciativa y se atreve a seguir con sus ideales, sus sueños, sus proyectos, siendo más importante que cualquier dicho de otro ser.. No es egoísmo, ni egocentrismo, es realidad y esperanza en un futuro por venir.
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